Francia tiene mucho más para ofrecer que la bella y popular Paris. Armar una ruta por el sur de Francia puede ser una tarea difícil, ya que hay mucho para ver y hacer,que la diversidad de sus paisajes es inmensa. Desde pueblos medievales, campos de lavanda, viñedos, hasta los Pirineos franceses y la famosa Riviera Francesa (Cote d’Azur), repleta de ciudades muy pintorescas bañadas por el Mar Mediterráneo. Además de la reconocida gastronomía francesa que no tiene desperdicio.
Aquí les contamos nuestra ruta por el sur de Francia que hicimos durante el tercer trimestre de mi embarazo, así que eso explica porque elegimos saltearnos algunos lugares como viñedos o playas de difícil acceso.

Niza, un clásico de la ruta por el sur de Francia
Sin dudas, Niza es un punto imperdible de la ruta por la costa sur de Francia. Al ser la ciudad más importante de la zona, sirve para hacer base y recorrer desde ahí otros puntos de interes. También sirve como punto de partida o regreso, ya que está muy bien conectada por tierra, aire y mar.
Si bien la playa de Niza es de piedras (y no de arena), lo que más llama la atención es el hermoso color turquesa del agua, tan característico de la Costa Azul. Su costanera es m uy pintoresca, la famosa Promenade des Anglai, es una avenida de 7 kms que bordea la playa y es ideal para dar un paseo al atardecer o incluso, salir a correr o practicar algún deporte. Otro imperdible de Niza es subir a la Colina del Castillo, hacia el final de la Promenade des Anglai, para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad desde el mirador en la cima.
No dejes de pasear por las calles de Niza, donde verás diferentes estilos arquitectónicos conviviendo armoniosamente. En especial en la Ciudad Vieja (Vielle Ville), podrás apreciar la influencia italiana en las fachadas coloridas de sus pintorescos edificios. También podrás ver la herencia de la Belle Epoque en sus elegantes villas y grandes hoteles.



Mentón, la joya de la ruta por el sur de Francia
Esta pintoresca ciudad cerca de la frontera con Italia, es una joya de esta ruta por el sur de Francia. Aún no tan masificada como otras ciudades de la Costa Azul, se destaca por su encantador casco antiguo y sus casas color pastel frente al mar. Recomendamos caminar por la Promenade du Soleil, uno de los paseos costeros más lindos de la Costa Azul. Y otro paseo imperdible en Mentón es perderse por las callecitas empedradas de su casco histórico.
La influencia italiana en esta ciudad es evidente no sólo en su arquitectura de fachadas coloridas, sino también en su gastronomía. Además, Mentón es reconocida por contar con varios restaurants con estrella Michelin, entre ellos Mirazur, reconocido en 2019 entre los Mejores 50 Restaurantes del Mundo. Por lo tanto, para los amantes de la comida, este es otro buen motivo para visitar esta hermosa ciudad.
Por otra parte, sus playas de piedra y aguas turquesa son de fácil acceso y otra excelente razón para visitar esta ciudad encantadora.



Saint Paul de Vence, imperdible en la ruta por el sur de Francia
Sin dudas, St. Paul de Vence es el pueblo más encantador que recorrimos en este viaje. Por lo tanto, recomiendo esta visita como un must en la ruta por el sur de Francia. El pueblo se encuentra ubicado en la cima de la montaña y sorprendentemente, aún conserva gran parte de su muralla construída en el Siglo XVI. Por lo tanto, pasear por las murallas regala unas vistas privilegiadas de los pueblos cercanos y de toda la naturaleza que lo rodea.
St Paul de Vence mantiene su arquitectura medieval intacta, donde cada rincón invita a ser explorado. Sus casas de piedra y sus callejones estrechos llenos de flores te haran sentir dentro de un cuento. Las callecitas empedradas del centro histórico merecen un paseo sin apuros. Aquí las tiendas de arte abundan porque el pueblo atrajo a los amantes del arte en la década de 1920, cuando un grupo de pintores impresionistas descubrió este inspirador lugar.
Más información sobre qué ver en St Paul de Vence.



Cannes
Cannes es una de las ciudades más visitadas de esta ruta por el sur de Francia por su reconocido festival de cine. Es famosa por sus edificios de lujos y sus exclusivos clubes de playa. Por lo tanto, no es el lugar más indicado para hacer turismo de bajo presupuesto pero consideramos que vale la pena la visita de al menos un día. Con sólo caminar por el Boulevard de la Croisette, que corre paralelo al paseo costero, podrás apreciar algunos de los edificios más ostentosos de la ciudad. Lo mejor de Cannes son, sin dudas, sus playas públicas de aguas turquesa y arena blanca, que la distinguen de sus balnearios vecinos donde predominan las playas de piedra.



Antibes
Esta ciudad costera se encuentra estratégicamente ubicada entre Cannes y Niza. Por lo tanto, también es un punto estratégico para hacer base y recorrer la región. Más pequeña y mucho menos masificada que sus famosas vecinas, Antibes tiene una atmosfera más relajada y tranquila, se siente más como un pueblo. Una de las principales atracciones de Antibes es su pintoresco casco antiguo, con estrechas callecitas de piedra y callejones escondidos. Recomendamos dar un paseo a la hora del atardecer o después de cenar alrededor del casco antiguo y su paseo marítimo Promenade Amiral-de Grasse.
Además, Antibes cuenta con algunas tantas playas públicas sobre el Mar Mediterráneo. Si buscas clubes de playa más exclusivos, puedes visitar o alojarte en el balneario vecino, Juan-les-Pins.


Cassis
Cassis es una pintoresca ciudad pesquera sobre el Mar Mediterráneo, ubicada 30 kilómetros al sur de Marsella. La ciudad cuenta con un castillo centenario y es conocida por sus playas de piedra y sus calanques, estrechas calas enmarcadas por empinados acantilados de piedra caliza. Es la puerta de entrada al Parque Nacional de Las Calanques. Por lo tanto, muchos la utilizan de base para hacer excursiones o trekkings por esta zona. Los senderos recorren rocosa colina de Cap Canaille para disfrutar de vistas panorámicas del mar. Nosotros evitamos visitar Las Calanques porque estaba embarazada de 8 meses y preferimos priorizar otro tipo de planes. Pero consideramos que es una actividad imperdible si estas en la zona.
Caminar por el puerto de Cassis es un paseo imperdible donde podrás apreciar sus edificios de colores pastel, cafeterías y restaurantes. Además, los viñedos locales son conocidos por producir vino blanco Cassis, dato para los amantes del vino.



Arles
La famosa ciudad medieval de Arles conquistó a Vincent Van Gogh en 1888, quien pasó allí sus últimos días. Aquí concibió nada menos que 300 obras en su célebre Casa Amarilla, hoy destruída tras la guerra.
En Arles no puedes dejar de visitar el anfiteatro romano, el monumento histórico más importante de la ciudad protegido por la UNESCO (su contrucción data del año 80 d.C). Otro sitio destacado es la Iglesia y el claustro de San Trófimo, construida entre los Siglos XII y XIII.
Otros sitios importantes que ver en Arles son la Plaza de la República, donde encontrarás el ayuntamiento (Hôtel de ville) y su torre del reloj del siglo XVII, la iglesia de Sainte-Anne (s. XVII) y el obelisco romano (s. IV).
También puedes perderte por las callecitas pintorescas de su centro histórico y dar un paseo a orillas del río. Para los fanáticos de Van Gogh, pueden visitar puntos emblemáticos de la ciudad donde el artista punto algunos de sus cuadros más famosos, como la Place de Forum, famosa por ser el lugar donde el artista pintó Terrasse du café le soir. Puedes ver la ruta de Van Gogh (en francés).



Avigñon, un clásico de la ruta por el sur de Francia
Una de las ciudades más lindas de la región de la Provenza, debido a su patrimonio histórico y cultural. Avigñon es un clásico imperdible en cualquier ruta que organices por el sur de Francia. Es ideal para una visita de un día, pero también es una buena opción para hacer base y recorrer otros puntos de la Costa Azul y de la Provenza.
El centro histórico de Avigñon está rodeado de una de las murallas medievales mejor conservadas de Europa. Por lo tanto, no dejen de recorrer sus pintorescas callecitas empedradas y deleitarse con su encantadora arquitectura. Sin dudas, un imperdible de esta ciudad es el famoso Puente de Avigñon.
Más allá del famoso puente, el Palacio Papal es otro punto de interés de la ciudad que fue sede papal durante siete décadas (1309-1377). Se trata de uno de los edificios góticos medievales más grandes e importantes de Europa.



Montpellier
Si de ciudades importantes hablamos, Montpellier es una parada imperdible en cualquier ruta por el sur de Francia. Y es que Montpellier nos ha sorprendido positivamente, ya que la ciudad tiene una interesante vibra universitaria y una animada vida nocturna. Las calles de su centro histórico están plagadas de bares y gente disfrutando de tomar y comer hasta tarde, a diferencia de otras ciudades de Francia donde todo suele cerrar más temprano.
Aquí nos acojamos cos noches, ya que hemos utilizado la ciudad como base para ir a otros puntos cercanos como Avigñon, Carcassone y Arles. También se encuentra a pocos kilómetros de algunas playas interesantes, como, dato no menor si visitan Montpellier en verano.



Carcassone
Si bien es una ciudad muy turística, consideramos que es un lugar de interés imperdible si te interesan las construcciones medievales. Si bien pueden quedarse a pasar una noche, Carcassone se puede visitar fácilmente en un solo día. Recorrer el castillo puede llevarles mínimo 2 horas. Pasear por la muralla de tres kilómetros que rodea la ciudadela de Carcassone, es uno de los imperdibles de la ruta por el sur de Francia. A lo largo de este trayecto pasaras por las torres principales y las 4 puertas de acceso a la antigua ciudad. También hay tours que les recomiendo hacer si quieren entender un poco más la historia del lugar.



Perpigñan
Perpigñan es una pequeña y bonita ciudad del sur de Francia, cerca de la frontera con España. Es la capital del departamento de los Pirineos Orientales. Nosotros pasamos una noche aquí porque nos quedaba cómodo para continuar camino y cruzar a España. También sirve como punto de partida o final de este recorrido, ya que es una ciudad bien comunicada, con aeropuerto y buen servicio de trenes hacia España u otras ciudades de Francia.
Merece la pena pasear por su centro histórico, atravesado de punta a punta por el Canal de la Basse. También conocer un poco sobre la historia de esta ciudad. Para eso, resulta imprescindible visitar la Catedral de Saint Jean de estilo gótico (1324), el Palacio de los Reyes de Mallorca y el Castillet, el edificio más importante de la ciudad. Construído en 1368, el Castillet supo ser la puerta de entrada a la ciudad fortificada y hoy alberga el Museo Casa Pairal, enfocado a promover la cultura catalana. Dessde la terraza del Castillet podrás disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.

