Mallorca: mucho más que lindas playas

Contra todo tipo de suposiciones, Mallorca no es sólo playas bonitas. La isla cuenta con muchos pueblos pintorescos para recorrer, una excelente gastronomía, sierras, playas, calas maravillosas y hasta un castillo. Además está preparada para practicar muchas actividades al aire libre como trekking y ciclismo.

Qué ver en Mallorca 

Te daremos algunos consejos sobre qué lugares ver si no visitas la isla en verano o si el clima no acompaña para ir a la playa, como nos sucedió a nosotros en Semana Santa.

Palma de Mallorca

La capital de Mallorca tiene mucho para ofrecer. Me recuerda mucho a Barcelona pero en menores dimensiones. Palma es un buen lugar para hacer base si quieres recorrer la isla.  Puedes moverte en auto de alquiler o en bus. Es fácil moverse en transporte público desde la Estación Intermodal de Palma hacia otros puntos de la isla. 

Para conocer más sobre la historia de Palma, puedes hacer un free tour para conocer más acerca de la ciudad, su historia y recibir consejos locales.

Hay varias actividades para aprovechar tu estadía en Palma: disfrutar de su genial gastronomía, visitar sus edificios históricos como la famosa Catedral del Mar de estilo gótico, el Palacio de Almudaina y la Lonja, pasear por el Born y las calles del centro. Otro clásico para ver en Palma son los patios típicos mallorquines, son patios privados de casas señoriales que aún se dejan ver entre sus rejas en el casco antiguo de la ciudad. Para más información, les recomiendo esta ruta para visitar los Patios de Palma de Mallorca.

A tan sólo 3 km de Palma, se puede visitar el Castell de Bellver, un castillo circular de estilo gótico construido en el Siglo XIV.

Por otro lado, Palma es una excelente opción para divertirte por las noches, ya que cuenta con múltiples opciones de ocio. No puedes dejar de visitar el barrio Santa Catalina, un barrio muy pintoresco y animado por las noches.

Valldemossa

Valldemossa es un pueblo encantador en el medio de la montaña en la isla de Mallorca. Se ubica a sólo 17 km de Palma, se puede llegar en bus o en auto. El trayecto hacia el lugar ya es toda una experiencia, ya que el pueblo se encuentra en medio de la Sierra Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Ubicado en el medio de un valle, envuelto entre montañas, Valldemossa se destaca por sus construcciones de estilo medieval y sus calles empedradas. Las casas de piedra y sus macetas con flores colgadas en las paredes, son un detalle muy peculiar que hacen del casco antiguo un lugar muy pintoresco y especial. Es un lugar ideal para perderse caminando sin rumbo por sus callecitas empedradas. Sin duda, uno de los lugares con más encanto de toda la isla.

Pollensa

La ciudad de Pollensa, al norte de Mallorca, es otro de los pueblos pintorescos que tiene la isla. Se puede llegar en auto o en transporte público desde Palma y otras localidades. 

Pollensa cuenta con un puerto ubicado a aproximadamente 6 kilómetros del centro. En la zona del puerto de Pollensa se ubican algunas playas largas de arena fina, típicamente urbanas, como Playa Llenaire y Playa Albercuix. Otras playas cercanas son la famosa playa de Formentor y la Cala San Vicens. También hay otras pequeñas calas menos accesibles que se pueden visitar, si se cuenta con tiempo suficiente: Cala Murta, Cala en Gossalba y Cala en Feliu.

Lo más destacado de Pollensa es el Monte Calvario, con sus escalinatas de 365 escalones hacia el Oratorio que lleva el mismo nombre. Desde aquí podrás  disfrutar de las mejores vistas de la ciudad desde lo alto. Es el lugar ideal para tomar las mejores fotos de Pollensa.

Sóller

El Puerto de Sóller, es otro de los lugares de Mallorca que no puedes perderte. Sóller tiene como particularidad un antiguo tren de madera que recorre sus calles. Fue construido en 1911 para conectar la ciudad con el puerto principal ubicado en Palma con el fin de acotar el tiempo de traslado, ya que las montañas que rodean el valle de Sóller complicaban el trayecto. El antiguo Tren de Sóller aún realiza el recorrido desde Palma hasta Sóller. Si bien el precio del tren es más caro que el bus y el servicio es más lento, es un paseo pintoresco para quienes puedan darse el lujo de incluirlo en su presupuesto.

No te preocupes si no pudiste viajar en el tren, por lo menos vas a poder verlo de cerca si visitas Sóller, ya que pasa seguido por el Centro y por el Puerto.

Desde Soller se puede hacer un trekking corto hacia pueblos cercanos como Biniariax o Fournalutx, un pequeño pueblo montañoso con aire medieval. Para los más valientes, hay trayectos más largos y de mayor dificultad alrededor de la Sierra Tramuntana para hacer trekking.

¡Mallorca los espera con actividades para todos los gustos!

¿Conoces algún otro rincón de la isla para recomendar?

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